Cuando la competencia sólo puede rivalizar atacando al rival

Hoy día muchos sabemos lo difícil que es sacar un producto al mercado y que éste tenga éxito. Debemos crear un producto que sea original, destinado a un público objetivo para saciar o incluso crear una necesidad que actualmente el cliente potencial no tiene.

No tenemos que irnos muy lejos para ver un claro ejemplo: el smartphone desarrollado por Apple allá por 2007. Por aquel entonces todos teníamos fabulosos teléfonos Nokia que funcionban de maravilla y que tenían una cobertura espectacular allá donde nos encontráramos. Y sí queríamos conectarnos a internet, ya teníamos nuestro ordenador en el trabajo o cuando llegáramos a casa. Hoy día, volvemos a casa a recoger nuestro smartphone si nos lo hemos dejado olvidado. Tenemos una necesidad inducida por un producto que rompió moldes en una época donde sólo queríamos hacer llamadas y recibir SMS.

Aunque parezca mentira, a día de hoy Tesla está consiguiendo lo mismo con sus vehículos eléctricos. Vehículos de unas prestaciones similares a un deportivo de alta gama y con casi la misma autonomía que ellos. Porque no me vayan a discutir que un depósito de un Ferrari soportaría más de 500 kms. Algo está cambiando.

Y mientras todo cambia, el resto del mundo queda espectante viendo cómo ocurre. Impacientes para confirmar que hay un cambio de ciclo y que un producto que actualmente tenía un concepto de al menos cien años, en poco más de 10 una pequeña empresa nace en Silicon Valley y promete algo que jamás pensábamos: cambiar el concepto de un vehículo alimentado por gasolina o diesel a otro alimentado por electricidad a través de baterías. Y tanto es el tirón que está teniendo que empresas del sector tan importantes como Volkswagen, Mercedes, Nissan o BMW se encuentran impotentes viendo que esto está llegando y que no son ellos los que lo han inventado.

Vengo a decir esto porque resulta anecdótico cómo la competencia trata de conseguir clientes cuando no tienen un producto de iguales características y tienen que reducir su mensaje a “compralo ahora, que yo tengo algo“. No es lo mismo, no es tan bueno, pero tengo algo y te lo quiero vender.

Os dejamos algunos ejemplos que la competencia está tratando de lanzar para conseguir que clientes impacientes dejen su reserva del Tesla Model 3 y se hagan con un producto de su marca. Disfrutadlo tanto como lo he disfrutado yo.

Primer caso: Nissan Leaf

(Traducido: Nadie debería hacer ninguna reserva para tener un vehículo eléctrico hoy)

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Segundo caso y más reciente: BMW

(Se basan en su slogan: “Wait or Drive”, en el sentido: ¿Quieres esperar o quieres conducir ya?)

Yo lo tengo claro: QUIERO ESPERAR.
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